Vaya lío! El objetivo de este post es ayudarte a identificar los conceptos de marca, logo, identidad e imagen, diferenciarlos y entender su utilidad a la hora de construir una marca.

Tu marca es “el TODO”: valores, objetivos, conocimientos, historia, productos, servicios, comunicación, etc… ése conjunto es lo que las hace únicas, como a las personas. Se puede pertenecer a varios colectivos, parecerse a otras personas, incluso compartir formas de pensar, pero en esencia, cada persona como cada marca, es un mundo.

La identidad corporativa de tu marca es el conjunto de atributos que definen su esencia, resume lo que la marca significa, es el cómo se comunica, cómo hace las cosas, cómo se muestra a sus clientes, su nombre, su eslogan… Es la estrategia a seguir para conseguir que el público te perciba como tú tienes pensado.
Si todo el conjunto es coherente, el público tendrá una imagen clara y diferenciada de tu marca, tendrás más posibilidades de que confíen en tí.
Por ejemplo: una marca preocupada por el medio ambiente, buscará la forma de que sus clientes sean conscientes de ello, porque es una de las ventajas que ofrece ante su competencia. Incluye tanto el aspecto visual como las acciones que emprende para dejar constancia de ello.

La identidad visual corporativa es la que se encarga de representar gráficamente la identidad de tu marca. Es el conjunto de colores, formas e imágenes que van a simbolizar tu marca. Éstos no estarán elegidos al azar, estarán pensados y estudiados para transmitir a tu público tu esencia, tu identidad… Sirve para que los demás puedan reconocerte entre la multitud.
La identidad visual de una marca se compone de:
Logotipo. Elemento gráfico que simboliza una marca, empresa, producto…
Papelería. Tarjetas de presentación, sobres, cartas, todo lo que se comunica en papel
Web. Página oficial, redes sociales…
Publicidad. Folletos, banners, carteles, videos…
Aplicaciones. Uniformes, vehículos, decoración de locales…

Todo forma parte de tu marca y si todo sigue una misma línea, a tu público le será más fácil reconocerte.

La imagen corporativa es la imagen subjetiva que se hacen los clientes de tu marca, entre lo que tú les muestras, lo que ven o escuchan de los demás al hablar de tí y la experiencia que ellos hayan tenido contigo, tus productos o servicios.

¿Cómo aplicamos estos conceptos a la hora de crear una marca?
El primer paso para la creación de tu marca es tener claro quién eres, qué haces, a quien te diriges, cómo y en qué te diferencias de tu competencia… Con una imagen clara de tu marca será más fácil encontrar la forma más adecuada de comunicárselo a tu público.

Al crear tu identidad, busca:
Transparencia. La claridad y sinceridad es la clave para la confianza.
Sencillez. Cuanto más sencillo, más fácil de recordar.
Personalidad. Si eres único, te recordarán y reconocerán.
Consistencia. Seguir una línea ayuda a convencer que tienes claro hacia dónde vas.

En la creación de una marca, no es más importante el logo o el producto, lo importante es el conjunto.

Por ejemplo: Será difícil confiar en un abogado del que te dan una tarjeta seria, formal y elegante y cuando lo llamas para una consulta profesional, te responde: – Ey que pasa tío!! O en una marca con una identidad visual superecológica que no utiliza envases reciclables…
Ten en cuenta, que todo comunica, todo lo que haces, dices y muestras, ayuda a que tu cliente se forme una imagen de tu marca en su mente.
Por eso es importante que busques la forma de representar tu esencia, el conjunto de tu marca, gráficamente. Los colores hablan, las tipografías dicen mucho, las formas, los símbolos que utilices… Tu identidad visual va a ser tu carta de presentación, lo primero que verán tus clientes o tus futuros clientes. Es lo que hará que un color, una forma, un concepto, hagan que tu marca les venga a la cabeza.

Para conseguir una identidad visual coherente y atractiva, piensa en qué quieres transmitir, qué quieres que perciban tus clientes al ver algo de tu empresa, cuando lo tengas claro, busca la forma de transformar todos esos conceptos e ideas en algo visual, ayudándote de la psicología del color, las tipografías, estilos…

En resumen, al crear una marca, estás creando a la vez una imagen de la misma en la mente de tus clientes, que será una mezcla entre lo que tú haces y lo que ellos piensan. Por ello, cuanto más coherente, transparente, sencillo y diferente seas en todo lo que haces con tu marca en conjunto, más fácil será que tu cliente se forme una imagen cercana a la que tú tienes de tu marca o empresa.

Espero que te haya servido! Si tienes alguna duda, sugerencia o comentario… cuenta, cuenta!!!